Cada vez es más habitual encontrarse casos en que padres no divorciados mantienen malas relaciones con abuelos. Esta situación, frecuentemente, tiene como consecuencia que los padres privan o dificultan las relaciones con sus nietos. En dichas situaciones, tanto abuelos como padres deben saber que asegurar y mantener las relaciones abuelos-nietos es un derecho del menor y que no puede ser privado sin justa causa. Así que, como norma general aquellos abuelos que hayan mantenido una relación mantenida con sus nietos pueden reclamar el derecho de visitas en caso que la relación con los padres se haya podido ver afectada. Es cierto que no son casos muy habituales, y solemos asociar los régimenes de visitas entre abuelos y nietos a uno más de los acuerdos que se suelen llegar en el caso de divorcios. Si te encuentras en una situación similar, te contamos como proceder.

¿Que hacer ante la situación de conflictividad entre padres y abuelos? Dos opciones: Establecer un convenio de mútuo acuerdo de régimen de visitas entre progenitores y abuelos homologado judicialmente o interponer una demanda reclamando el régimen de visitas.

La opción más recomendable suele ser tratar de llegar a un convenio de mútuo acuerdo, ya que se evitan las cargas emocionales asociadas a un proceso judicial. Además, los procesos judiciales pueden alargarse en el tiempo, durante el cual la relación con los nietos se ha visto interrumpida produciéndose una posible desafección entre nietos y abuelos. En caso de imposibilidad de acuerdo entre las partes, se deberá acudir al procedimiento de jucio verbal especial para el régimen de visitas de los abuelos que conllevará un proceso más largo por los pasos a seguir judiciales así como una gran carga emocional para todas las partes. En ambos casos, estará presente la valoración del Ministerio Fiscal ya que debe velar por los intereses de los menores.

Las relaciones entre nietos y abuelos son muy importante para el desarrollo emocional del menor. Por lo que, los adultos deberían siempre hacer un análisis de conciencia que va mas allá de sus propias emociones y permitir un régimen de visitas con sentido comun.